Pensando en la inmortalidad del Cangrejo

IMG_3131b copyright

Texto y fotografías por Biol. Oscar S. Aranda Mena

Nunca he comprendido cuál es el origen de la conocida frase “pensando en la inmortalidad del cangrejo”. No cabe duda que hace referencia a un estado mental de abstracción o contemplación, pero me resulta por demás interesante pensar en qué observación o reflexión dio origen a ésta frase, y me pongo a divagar sobre si su creador era un experto en cangrejos, o simplemente era alguien que quedaba sorprendido de ver al experto en cangrejos contemplarlos por largo tiempo.

 IMG_2983b copyright

Sea como fuere, creo que yo mismo he caído en más de alguna ocasión en este estado mental, aunque al contemplarlos no pienso en su inmortalidad sino en sus hábitos y habilidades que los hacen únicos. Me refiero en particular al cangrejo playero, mejor conocido como Cangrejo Fantasma (Ocypode occidentalis). Su nombre científico significa “pies rápidos del occidente”, haciendo referencia a su habilidad de aparecer y desaparecer de nuestra vista instantáneamente, gracias a su pálido color arena y a su habilidad para correr a velocidades que pueden llegar a los 20 km/h, lo que lo coloca entre las especies de cangrejos más veloces del mundo. Si sus habilidades maratonistas no son suficientes para escapar de sus depredadores, los cangrejos pueden cambiar de rumbo abruptamente mientras corren. Todos corren “de lado” y pueden además detenerse en seco cuando son perseguidos, enterrándose también en la arena. Si ninguna de sus tácticas da resultado, huye al mar y se sumerge, para desaparecer definitivamente. Tienen un privilegiado sentido de la vista, ya que sus flexibles ojos se encuentran elevados en forma de periscopio, lo que les da una envidiable visión de 360° y les permite vigilar a sus depredadores. Sin embargo, como todos los seres vivos, también tienen su punto débil: Un punto ciego justo por encima suyo y entre ambos ojos, por lo que desde las alturas pueden ser fácilmente sorprendidos, quitándoles su “inmortalidad”.

 IMG_2996a copyright

Aunque son cangrejos “terrestres”, éstos dependen del mar para sobrevivir, debido a que poseen branquias (al igual que los peces) y el oxígeno que respiran lo absorben directamente del agua que llevan acumulada en una zona especial dentro de su carapacho. Periódicamente deben sumergirse en el mar para “renovar” su ración de agua, que de otro modo se evaporaría y los haría morir de asfixia y deshidratación. A pesar de haber conquistado la tierra, también dependen del mar para perpetuar su especie, debiendo aparearse de una forma un tanto extraña. En el mundo de los cangrejos no existen las caricias, y las hembras cangrejo sufren de un violento encuentro sexual, donde el macho (que es en general más grande y fuerte) la atrapa e inmoviliza mientras deposita en ella su material genético, sujetándole sus pinzas para evitar que lo pellizque durante su abrazo sexual. Luego de un rápido y aparentemente poco placentero encuentro con el macho, la hembra es liberada y huye a su madriguera, madurando sus huevecillos y depositándolos al poco tiempo en el mar, donde sus larvas forman parte del plankton y una vez que crecen, regresarán a tierra en forma de minúsculos y deformes cangrejos y vivirán discretamente en la arena hasta formarse como minúsculos cangrejos que poco a poco convivirán y compartirán la playa con los cangrejos adultos.

p8260048b copyright

Descrito por primera vez en 1860, el cangrejo fantasma o de arena ha permanecido en nuestro planeta prácticamente sin cambios desde la era cuaternaria, luego de la desaparición de los dinosaurios, y a la par que los primeros humanos. Se le puede encontrar en el Océano Pacífico desde las costas del noroeste de México hasta Chile, y del lado del Atlántico existe una especie de similares características. En ambos casos, su presencia es considerada como un indicador de playas saludables, ya que es una especie particularmente sensible a los contaminantes químicos como los derivados del petróleo. La principal amenaza de los cangrejos fantasma es la presencia humana, que además de causar la destrucción y el pisoteo continuo de sus guaridas, provoca que no tengan suficiente tiempo para alimentarse, ya que deben permanecer ocultos o consumir demasiada energía huyendo de las personas, y está comprobado que la abundancia de cangrejos está ligada a la presencia de humanos. Mientras más personas hay en una playa, menos cangrejos habrá en ella. Además de contribuir a mantener las playas más limpias, al cavar túneles, los cangrejos fantasma permiten mantener las playas más saludables y oxigenadas, ayudando al reciclaje y recirculación de la arena para una mejor oxigenación.

IMG_2948b copyright

Ahora los humanos (y particularmente todos aquellos que caminamos por las playas) debemos reflexionar que “la inmortalidad del cangrejo” es sólo una frase coloquial y sin significado real, por lo que nuestros distraídos pasos pueden terminar con la vida de muchos de éstos maravillosos animalitos. Cuando vamos de vacaciones, es común que dejemos a nuestros hijos perseguirlos sin piedad y cavar en sus madrigueras para sacarlos. Ahora que conoce su importancia y lo sensibles que son a la presencia humana, lo invito a Ud., mi estimado lector a que respetemos sus madrigueras, dejemos de perseguirlos y sobre todo: ¡Tener cuidado donde pisamos!

Puede que te interese también leer éste relato: Los asombrosos Cangrejos Fantasma
Anuncios

Los asombrosos Cangrejos Fantasma

IMG_3136a copyright

Texto y Fotografías por: Biol. Oscar S. Aranda Mena

¿Alguna vez ha sido sorprendido de pronto cuando al caminar tranquilamente por la playa, un cangrejo que “salió de la nada” pasa corriendo por la arena entre sus pies y desaparece tan rápido como apareció? Seguramente usted fue un testigo más de las habilidades del Cangrejo Fantasma (Ocypode occidentalis), cuyo nombre deriva de su habilidad de aparecer y desaparecer en la arena con el movimiento rápido de sus patas. El término “caminar como cangrejo” nunca volverá a ser el mismo, luego de descubrir la vida secreta de este escurridizo cangrejo.

Un cangrejo tan antiguo como los humanos

Descrito por primera vez en 1860, el cangrejo fantasma o de arena ha permanecido en nuestro planeta prácticamente sin cambios desde la era cuaternaria, luego de la desaparición de los dinosaurios, evolucionando a la par de los primeros humanos. Se le puede encontrar desde las costas del oeste de México hasta Chile, y su presencia es considerada como un indicador de playas saludables, ya que son particularmente sensibles a los contaminantes químicos como los derivados del petróleo, aunque en los lugares turísticos el principal peligro que enfrentan es la destrucción de las playas por la urbanización y por el continuo caminar de las personas, lo que les impide comer y construir sus guaridas subterráneas.

Expertos ilusionistas

Se los llama fantasmas debido a su habilidad de desaparecer de la vista instantáneamente, pues gracias a su apariencia externa de color arena y manchitas que recuerdan pequeñas rocas oscuras, puede confundirse entre la arena al quedarse inmóvil, sin olvidar que tienen la habilidad de correr a velocidades superiores a los 20 km/h; lo que los coloca entre los cangrejos más veloces del mundo. Sus flexibles ojos se encuentran elevados en forma de periscopio, lo que les da una envidiable visión de 360° y les permite vigilar a sus depredadores. Sin embargo tienen un punto ciego (su debilidad), justo por encima suyo y entre ambos ojos, por lo que puede ser sorprendido desde las alturas por las aves o unos pies distraídos.

Si sus habilidades maratonistas no son suficientes para escapar de sus depredadores (como una garza o un niño obsesionado en capturarlos), los cangrejos pueden cambiar de rumbo abruptamente mientras corren. Todos corren “de lado” y pueden además detenerse en seco cuando son perseguidos. Si ninguna de sus tácticas da resultado, huye al mar y se sumerge, para desaparecer definitivamente, aunque no permanecen más de unos segundos dentro del agua.

118_1822a copyright

De regreso al mar

Aunque son cangrejos terrestres, éstos dependen del mar para sobrevivir, debido a que poseen branquias (al igual que los peces) y el oxígeno que respiran lo absorben directamente del agua que llevan acumulada dentro de su carapacho. Periódicamente deben sumergirse en el mar para “renovar” su ración de agua, que de otro modo se evaporaría y los haría morir de asfixia y deshidratación, aunque tienen la capacidad de absorber humedad a través de los pequeños “pelos” que tienen entre su cuerpo.

Una de las formas de permanecer a salvo del sol y del calor es cavando sus madrigueras, que suelen ser túneles poco complejos de hasta 4 metros de longitud, los cuales si es necesario pueden sellar durante el día, disfrutando de una reserva ilimitada de agua y un clima fresco, para salir durante la noche a alimentarse y a “socializar” con otros cangrejos. Durante los días frescos suelen ser más activos en horarios diurnos.

Amor Apache

A pesar de haber conquistado la tierra, los cangrejos también dependen del mar para perpetuar su especie. En el mundo de los cangrejos no existen las caricias, y las hembras cangrejo sufren de un violento encuentro sexual, donde el macho (que es en general más grande y fuerte) la atrapa e inmoviliza mientras deposita en ella su “material genético”, sujetándole fuertemente sus pinzas para evitar que lo pellizque durante su abrazo sexual. Luego de un rápido y poco placentero encuentro con el macho, la hembra es liberada y huye a su madriguera, madurando en su cuerpo sus huevecillos y depositándolos al poco tiempo en el mar, los cuales posteriormente regresarán en forma de larvas y vivirán enterrados en la arena hasta conseguir su forma adulta.

p8260048b copyright

Estrenando cuerpo

Una de las cualidades de éstos y todas las especies de cangrejos es su gran apetito, lo que los hace ser muy territoriales y poco tolerantes ante la presencia de otros cangrejos. De vez en cuando deben disputar su comida entre ellos, lo que los orilla a pelear y utilizar sus poderosas tenazas. Rara vez existen duelos a muerte, pero es muy común que pierdan durante la lucha alguna pata o una tenaza. Afortunadamente, la evolución los ha dotado de un mecanismo para recuperarlas, conocido como “la muda”. Dado que su esqueleto es externo (exoesqueleto), les es imposible incrementar su tamaño, por lo que periódicamente les crece uno nuevo por debajo, desechando el viejo y creciendo un poco más mientras el nuevo “exoesqueleto” endurece. Desgraciadamente para ellos, ese exoesqueleto no es lo suficientemente duro para resistir un pisotón de un asustado o distraído turista.

Los cangrejos no son inmortales

Dice una canción tradicional: “cangrejito playero, que camina en la arena, va buscando a las chicas, que se bañan en la playa …)”. Si bien es mentira que busquen a las chicas que se bañan en la playa, es verdad que los cangrejos han visto sus playas rodearse de desarrollos urbanos y gente, y lo único que buscan es un sitio tranquilo dónde vivir. Probablemente se acerquen a las chicas y chicos, buscando simplemente comida o una sombra dónde refugiarse.

Ahora los humanos debemos reflexionar que “la inmortalidad del cangrejo” es sólo una frase coloquial y sin significado real, por lo que nuestros distraídos pasos pueden terminar con la vida de muchos de éstos maravillosos animalitos. ¡Cuidado donde pisas! porque puede haber un cangrejo bajo tus pies…

Puede que te interese también leer éste relato: Pensando en la inmortalidad del Cangrejo