La Naturaleza de la Navidad

pb290080a-copyright.jpg

Texto y Fotografías por Biol. Oscar S. Aranda Mena

¿Se ha puesto a pensar cuántos elementos de la naturaleza incluimos en la celebración de la navidad? La lista el larga, dependiendo de la región del mundo donde nos encontremos, pero en México podemos mencionar muchos que,  si no los tuviéramos, seguramente las fiestas navideñas no tendrían el mismo sentido y carecerían de esos colores tan característicos que curiosamente se comparten con los de la bandera mexicana.

El Verde

Este color es por supuesto el más relacionado con la naturaleza, utilizado universalmente para identificar la vida y lo sano. En la navidad, el verde no sólo es representado por el tradicional árbol de navidad, que en realidad es una especie de conífera, conocido como Abeto (Abies sp.). La tradición de utilizarlos para las celebraciones navideñas es una herencia del norte de Europa, cuyo significado era totalmente distinto al actual, pues representaba al “Árbol del Universo”, que mantenía unidos a distintos reinos. Actualmente la gran mayoría de los árboles naturales provienen de cultivos destinados legalmente para este uso, principalmente de Canadá y Estados Unidos. Si bien se considera que su uso es “sustentable”, representan problemas serios al no existir ningún método para su colecta y reciclaje cuando son desechados. Aunque es tentador tener un “arbolito natural” en casa, resulta mucho mejor utilizar uno artificial, que además de haber magníficas réplicas, éste le durará toda la vida.

pc010015b-copyright.jpg

Otro elemento natural que nunca falta es el musgo o “barba de peña”, principalmente adornando los “nacimientos” o representaciones del nacimiento de Jesús. Estas minúsculas plantas conocidas como briofitas, juegan un papel importantísimo en la naturaleza, y dada la creciente demanda de este material natural, se están dañando considerablemente muchos ecosistemas. Este musgo suele crecer durante la época húmeda del año, manteniéndose seco y aparentemente sin vida durante la emporada de sequía. Su función es muy importante en la naturaleza, pues evita la erosión del suelo (suele crecer en lugares sin vegetación) y retiene la humedad. Si bien es un elemento tradicional navideño, debemos evitar comprarlo.

IMG_0020a copyright

El Blanco

El blanco está representado por la nieve, o mejor dicho por el clima frío. Ciertamente hay lugares que por su ubicación geográfica la navidad se celebra en un clima bastante cálido, pero se conserva la relación tradicional con el invierno. No puedo dejar a un lado la oportunidad de mencionar que con el cambio climático, las temperaturas se vuelven más extremas, por lo que en aquellos lugares tradicionalmente “fríos” se celebra la navidad sin poder encender la chimenea o disfrutar de la tan anhelada nevada. Un buen ejemplo de la representación de este color son las variedades blancas de las nochebuenas, aunque el elemento natural que por tradición se utiliza obligadamente en la celebración navideña es el heno, conocido también como “barba de viejo” por su color gris-blanco. Este es en realidad una planta aérea de la familia bromeliácea, mejor conocida como “planta epífita”, absorviendo el agua y los nutrientes necesarios para su supervivencia a través del aire. Al igual que el musgo, el heno es una planta que está amenazada por su colecta abusiva, pues es una planta de crecimiento lento y muy sensible a la contaminación.

IMG_5761a copyright

El Rojo

La Flor de nochebuena o Poinsettia se ha convertido en uno de los símbolos más poderosos de la navidad, y los mexicanos debemos sentirnos muy orgullosos ya que ésta es una planta originaria de México. La “cuetlaxóchitl” (nombre original en lengua náhuatl) fue utilizada desde la época prehispánica y era muy apreciada por los aztecas ya que su color simbolizaba la sangre de los sacrificios que los indígenas ofrendaban al sol para renovar sus fuerzas.

pb290078 copyright

No fue hasta después de la colonización española que se comenzó a utilizar como adorno navideño en México (durante el siglo XVI), luego de que sacerdotes franciscanos las utilizaran para adornar altares navideños. Su variedad original  puede aún ser encontrada en estado silvestre en bosques tropicales y subtropicales de México y Centroamérica, aunque es bastante diferente de las variedades que se comercializan, luego de una intensa selección a través de la modificación genética y la hibridación. Puede crecer tan alta como un árbol mediano, aunque sus hojas son mucho más delgadas y menos llamativas que las variedades comerciales.

IMG_0767 (2)a copyright

Si preguntáramos en distintos lugares del planeta con qué colores relacionan a la navidad, seguramente una gran parte del mundo mencionaría estos 3 colores, que aquí representan al mundo vegetal. He omitido muchas especies más de plantas que se utlizan en estas fiestas, como son el pingüico (Angelica tree en inglés), el cedro, acebo (Holly en inglés) y el muérdago, que aunque su uso es menos extendido en México, se utilizan ampliamente en otras partes el mundo como en España. Faltaría espacio para mencionar otros elementos de la naturaleza representados tradicionalmente  en los adornos navideños, como son las estrellas y los mismos animales.

pb230027b-copyright.jpg

Ésta es sin duda una época especial, que si bien ha perdido en gran parte su contexto original, cumple el objetivo de reunir familias e invitarnos a la reflexión. En este sentido, mi propuesta es que cada día hagamos una pequeña pausa para admirar algo de la naturaleza. Que nos admiremos tanto de una pequeña flor o un insecto como de la belleza de un atardecer, pues debemos sentirnos afortunados de estar rodeados de tanta belleza y riqueza natural. Que nunca olvidemos que la naturaleza es parte fundamental de nuestras vidas, tanto en aspectos tan sencillos como la decoración navideña, como la misma razón de nuestro ser y de estar vivos. Que estas fechas nos ayuden a acercarnos más a la naturaleza. Que así sea.

Los Musgos: Pequeños colonizadores del mundo

DSCF0156a copyright

Texto y Fotografías por Biol. Oscar S. Aranda Mena

Cuando hablamos de las plantas, siempre nos imaginamos aquellas que tienen flores o dan frutos, o tal vez pensamos en algún frondoso árbol. Pocos nos detendríamos a pensar en los musgos, a pesar de que están en todas partes. Curiosamente son unas de las plantas vivas más antiguas del planeta, que surgieron hace unos 500 millones de años, antes que aparecieran las plantas con semillas que ahora dominan la tierra. Cuando escuchamos la palabra “musgo”, seguramente nos viene a la mente el término “Barba de peña”, tal como la comocemos en México, indispensable para adornar los arreglos navideños, tradicionalmente conocidos como “nacimientos” o “belenes”. Pero más allá de su atractivo como elemento decorativo, son los aspectos de su vida lo que los hace tan especiales: No tienen ningún sistema para transportar ni almacenar agua, no tienen raíces, ni tallo, ni hojas verdaderas, careciendo además de flores y frutos, por lo que se reproducen a través de esporas, como los hongos. Suena fantástico y es cierto: son tan exitosos que los musgos (que forman parte del Orden de las “briofitas”) comprenden unas 12 mil especies distintas.

 IMG_6350a copyright

Habitantes de lugares insospechados

A pesar de no tener una estructura rígida que les permita crecer “hacia arriba”, han logrado vivir en lugares innimaginables para otras especies: Desde áridos desiertos hasta en el fondo de los lagos y ríos, o desde la corteza de un árbol hasta el tejado de un edificio. Hay quienes los denominan plantas “masoquistas”, por vivir en lugares desfavorables para el resto de las plantas. Lo cierto es que es precisamente es esa sencillez de sus estructuras lo que los ha hecho capaces de aprovechar estos ambientes tan hostiles. Pero, ¿cómo pueden estas plantas sobrevivir? Para entenderlo, debemos transportarnos mentalmente a la pequeñez de su mundo e imaginarlos como un bosque en escala milimétrica. Así, son capaces de absorber eficiente y rápidamente el agua del aire y retenerla como una esponja. Además, por su tamaño, también absorben los nutrientes directamente, ya que lo que parecen ser sus raíces, simplemente se encargan de fijarlos al lugar donde se establecen.

 IMG_1658a copyright

Los reyes de la resurrección

Su más admirable adaptación es sin duda la capacidad que tienen de volver a la vida tras largos, verdaderamente largos períodos de sequía. Se han revivido en laboratorio musgos que habían sido recolectados 25 años atrás, aunque no se ha logrado determinar cómo pueden vivir sin humedad, ni luz, ni agua por tanto tiempo, aunque se ha comprobado que pueden “revivir” en tan sólo unos minutos. Al ser plantas tan sencillas y pequeñas, absorben agua tan fácil y rápido como la pierden, por lo que deben aprovechar esos momentos “húmedos” para reproducirse. En realidad, esas alfombras verdes que vemos cubriendo rocas y suelos en el bosque, son una intrincada red de miles y millones de pequeñas plantitas.

IMG_0020a copyright

Los antiguos aliados del hombre están amenazados

Actualmente, el aprovechamiento del musgo por parte del hombre es prácticamente nulo, limitándose a su uso como material ornamental, principalmente. Sin embargo, ha sido utilizado durante miles de años y hasta no hace mucho, fue utilizado como material de construcción (aislante) o relleno para almohadas y colchones, o como remedio natural para muchas dolencias en la medicina tradicional. Sin duda la mayor utilidad que estas plantitas tienen es en el medio ambiente es el invaluable aporte que hacen a la naturaleza: Al colonizar lugares estériles como rocas o suelos desnudos, ayudan a evitar la erosión y contribuyen a la captación de nutrientes, manteniendo además la humedad tan necesaria para la germinación de otro tipo de plantas y árboles. Es así como tras un incendio que ha arrasado con todo, los primeros en aparecer serán los musgos.

 musgoa copyright

Desafortunadamente, el extendido uso del musgo como un elemento decorativo, está desgarrando la piel de nuestros bosques y selvas, provocando daños incalculables. Actualmente no sólo en México sino en muchos lugares del mundo (incluyendo Estados Unidos y algunos lugares de Europa), la recolección ilegal del musgo está fuera de control. Al no haber musgos en el suelo, las rocas o en los troncos de los árboles, la humedad se pierede mucho más rapido, provocando que los bosques se vuelvan ambientes más secos y propensos a los fatales incendios. Si tenemos un musgo en casa, probablemente le podamos dar un mejor uso colocándolo en lugares húmedos fuera de casa y cuidarlo como una plantita más.

Es tiempo de cambiar nuestras costumbres judeo-cristianas, y adornar nuestros nacimientos navideños con decoración alternativa. Al fin y al cabo, Belén no era un sitio donde particularmente estuviera cubierto de musgo. Yo por mi parte, intentaré convencer a la gente de no utilizar la “Barba de peña” sino una divertida mezcla de pasto, arena y rocas. Este es mi primer intento, así que téngalo en cuenta en la próxima navidad.