El Rey de los humedales: El Cocodrilo

 

Texto por Biol. Oscar S. Aranda Mena, Fotografías  por Francisco McCann y Biol. Oscar S. Aranda Mena

      Tras la llegada de la temporada de lluvias a la Bahía de Banderas, se comenta y se escuchan más comentarios acerca de cocodrilos: “vi un cocodrilo cruzando la carretera”, “salió un cocodrilo en la playa”, o alguien comenta que observó algún cocodrilo en donde antes no lo había.

 Cocodrilos en la ciudad

Los turistas que visitan el turístico destino de playa Puerto Vallarta, México, se asombran al ver señalamientos advirtiendo la presencia de cocodrilos en zonas como la Marina Vallarta. Preguntan a camareros o a cualquier transeúnte si esto es verdad, quienes sin duda contestarán que sí, y otros contestarán que recientemente han visto alguno que otro, lo que es motivo tanto de asombro para algunos, como de alarma para otros. Puerto Vallarta es una ciudad increíblemente afortunada de tener tanta vida silvestre. Para muchos esto resulta desagradable y hasta peligroso, pero hace sin duda que éste sea un destino pintoresco y único. El caso de los “caimanes” (erróneamente llamados así por la gente local) es particularmente complicado, pues viven actualmente una compleja y triste situación que los ha obligado a volverse cada vez más públicos, visibles y vulnerables.

 Los cocodrilos están ahí porque el Puerto Vallarta que conocemos se cimentó sobre su hábitat natural; una zona de humedales (zonas bajas inundables, con presencia de agua en todo o parte del año) que originalmente se extendían por toda la zona costera del centro de la Bahía de Banderas, y que hasta hoy en día se sigue rellenando y construyendo en todo lo que ahora conforma el norte de la ciudad y su zona costera. Estas acciones llevadas a cabo durante los últimos 40 años, han eliminado el 90% de los espacios que antes le pertenecieron a los cocodrilos y a una incontable cantidad de animales y plantas.

 La controversia

La falta de información y el miedo son el mayor enemigo de los Cocodrilos. Los ataques a humanos causados por cocodrilos en Puerto Vallarta son contados con las manos y todos han ocurrido apenas en los últimos años. Estos ataques ocurren cuando alguna persona no respeta o decide ignorar las señales de peligro. Una mala política ambiental y la no-aplicación de las leyes federales que protegen a estos magníficos animales, ha contribuido a que sistemáticamente y en silencio, uno a uno de los cocodrilos vaya desapareciendo misteriosamente, la mayoría muertos a manos de los pobladores que los consideran molestos o simplemente les resultan demasiado amenazantes. El pueblo exige que los cocodrilos sean retirados de una zona que históricamente les perteneció a ellos, y las autoridades se enfrentan con el problema de que “ya no hay lugar” para reubicarlos, dado el crecimiento de la ciudad. Existen personas altamente capacitadas se encargan de atraparlos y devolverlos a su hábitat sanos y salvos pero, ¿cómo devolverlos a un hábitat que ya no existe?

Existe personal altamente calificado que se dedica a
atrapar, transportar y reubicar a aquellos cocodrilos
que representan peligro inminente o que corren el
riesgo que la misma población los mate por cuenta propia.

Los cocodrilos (principalmente los machos) son altamente territoriales, por lo que los más jóvenes y débiles son obligados a buscar nuevos territorios, llegando a los límites urbanos, llenos de peligros para ellos. El problema se incrementa durante las lluvias, pues al vivir en lugares poco protegidos y erosionados, la corriente de los ríos es tan fuerte que los arrastra hacia el mar, donde se ven obligados a salir de nuevo para descansar y buscar un sitio dónde vivir, por lo que cada vez es más frecuente verlos nadando en la playa, caminando por las calles y hasta en las albercas de los hoteles.

 Durante la época de reproducción, los cocodrilos se vuelven muy territoriales.

Su futuro

Es importante recalcar que los animales silvestres, incluyendo a los cocodrilos, evitarán en todo momento toparse con los humanos, a quienes temen con justificada razón. Cuando se les respeta y se les tiene un poquito de consideración, es posible que éstos convivan tranquilamente con las personas, tal como ocurre en el campo de golf de Marina Vallarta, donde existe una tregua no escrita entre cautos golfistas y temerosos cocodrilos.

La tolerancia y el respeto a los cocodrilos permite que éstos
vivan libremente y sin causar problemas, como ocurre en
el campo de golf "Marina Vallarta".

Considerando que es una especie en peligro de extinción, es necesario que las políticas ambientales y sociales los tengan en cuenta, y que éstos sean incluidos en la planeación urbana, sin olvidar que se les debe respetar además, como un legado natural que además de su valor ecológico, definitivamente tiene un alto valor económico como un atractivo turístico.

 Afortunadamente, en Puerto Vallarta existe una reserva natural de singular belleza y gran importancia ecológica, en pleno corazón del municipio. Es el Estero El Salado, área natural protegida donde habita una sana población de cocodrilo de río (Crocodylus acutus) y que además juega un papel clave para la reproducción y supervivencia de esta incomprendida especie. Este santuario es el único sitio en la Bahía de Banderas y el sur de Nayarit, donde el cocodrilo puede habitar tranquilamente, alimentarse, reproducirse, anidar y cuidar a sus crías, tal como lo ha hecho desde la aparición de sus primeros ancestros, hace más de 200 millones de años, y que es hasta el último siglo que se ve seriamente amenazado.

Esta cría de cocodrilo nació libremente en el Área Natural protegida
"Estero El Salado", en el corazón de Puerto Vallarta. De nosotros
dependerá su futura supervivencia.

Si es usted una de esas personas que les temen o los considera repulsivos, le invito a realizar una de las visitas guiadas que el Estero del Salado promueve (www.esterodelsalado.org), y me atrevo a asegurarle que además de salir de maravillad@ de lo que ahí encontrará, saldrá con un punto de vista más equilibrado, y aunque le siga pareciendo un animal poco atractivo, sentirá el deseo de protegerle y contribuir en la conservación de su hábitat. ¡Que viva el rey de los humedales!

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3 thoughts on “El Rey de los humedales: El Cocodrilo

  1. Hola ,conocí en el año 2011 a Francisco Mc Cann ,quién me regalo una guía de observación de la Ballena Jorobada. Vivo en la cuarta región de Chile .Cercano a un lugar donde se pueden avistar Ballenas Jorobadas desde Noviembre a Marzo.Me gustaría saber si los datos que aparecen en la guía son generales para todo lugar?Es posible replicar esa guía para difundir ese conocimiento en nuestra región? Para informar acerca de las generalidades de la especie y la manera de acercarse a ellas.Además ,me gustaría enviarle a travéz suyo un afectuoso saludo a Francisco.
    Muy agradecido. Atte. Juan L.Naranjo De la Rivera.

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